Emociones del abogado

APRENDER A ESCUCHAR: La asignatura pendiente del abogado.

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Introducción

A los abogados nos enseñan a hablar, a comunicar, a argumentar y a persuadir. Nos enseñan a hacerlo  en el foro, en las reuniones, en público; pero no nos enseñan a escuchar.

Supuestamente, escuchar es algo que hacemos a diario, en el trabajo, en casa, con los amigos; pero cuando lo hacemos nos limitamos a atender para contestar. Nuestro cerebro atiende el argumento para rebatir y discutir o para asentir filtrando el mensaje desde nuestra experiencia:“pues yo recuerdo que, en una ocasión, a mi me pasó….”

Necesitamos interrumpir para contestar: unas veces argumentando en contra, otras veces, ante la ausencia de argumentos, para contraatacar: “pues mira que tu…”.

Escuchamos desde el ego que siempre quiere tener la razón y gestionar su protagonismo con una explicación mejor, convirtiendo el argumento en monumento de auto-idolatría: “yo lo cuento mejor que tú”; pero raramente escuchamos para comprender a quien nos habla, por el placer de atenderle y saber lo que nos dice y como se siente al hacerlo.

Niveles de escucha:

unknown-21º) “Habla cucurucho que no te escucho”. No hay recepción ni escucha. Tanto interna como externamente. Decimos abiertamente que no vamos a prestar atención. Esto que es frecuente entre los niños, también lo hacemos los adultos desde el desprecio y el ninguneo, dando la espalda a nuestro interlocutor, o también contestando con un “¿Perdona, como decías…?”  Evidenciando nuestra grosera falta de atención  a quien nos habla.

Es una forma de ofender,   no solo de forma activa, sino también por omisión.

Las consecuencias de este proceder son varias. Por un lado se hiere y se ofende al interlocutor despreciado. Por otro, dejamos un poso negativo en nuestro ser, cuando, de forma deliberada y consciente, despreciamos a otro. Aun cuando tu ego te ha llevado a obrar así, tu conciencia sabe claramente que no obras correctamente.  Por último, están las reacciones. Todo lo que se emite, actúa, reacciona y vuelve.  Puede que el mensaje que has despreciado te estuviera advirtiendo de algún peligro o circunstancia negativa en la que terminarás cayendo. Puede que el desprecio genere una reacción violenta y puede que necesites ayuda inmediata y recibas el mismo desprecio.

unknown-12º) El cinismo de la simulación. Fingimos la escucha mientras el ego desenchufa el audio externo, para empezar a “emitir” su propio juicio y su razón. Nuestros pensamientos invaden y anulan el mensaje de quien nos habla, mientras nuestros gestos, con sonrisa cínica, simulan prestar atención. 

La consecuencia es que nuestra interpelación suele estar totalmente desconectada del planteamiento que nos acaban de exponer porque, simplemente, no lo hemos atendido y acabamos igual que en el punto anterior: despreciando y haciendo el ridículo en muchas ocasiones.

unknown-33º) Atender con los guantes de boxeo puestos. Nos suele pasar a los abogados en las reuniones  de una negociación. Atendemos con la única finalidad de dejar al adversario fuera de compbate. Nuestra escucha repasa los actos propios del  adversario, para afear su argumento y sonrojarle con la contradicción. No queremos comprender las razones, estamos emocionalmente irritados y en tensión. Lo que, en más de una ocasión, me ha llevado a plantearme, “¿merece la pena empezar una negociación con esta actitud?

Las consecuencias son graves para nosotros, pues nuestro prestigio profesional se resiente frente al compañero y la contraparte, pero fundamentalmente, las consecuencias son nefastas para nuestro cliente. La actitud de rechazo y de combate, en una negociación, pueden aparentar afinidad con nuestro cliente, pero impiden el acuerdo y cierran la puerta a la negociación, llevando al cliente a un largo  y costoso proceso.

relacionsana24º) Escuchar para contestar. Es frecuente en las tertulias, cuando recibimos la información para filtrarla desde nuestra experiencia. Inmediatamente tu ego busca el símil en tu experiencia y necesita interrumpir para contarlo: “Eso no es nada… a mi en una  ocasión me pasó…”  No nos interesa como se siente el que nos habla. Solo queremos el protagonismo mayor que nos permitirá contar nuestro suceso.

En el despacho, los abogados solemos extrapolar con otros casos, pudiendo incurrir en violación grave del secreto al contar lo que paso a otro cliente. Lo relevante es que no escuchamos. 

Las consecuencias, pueden ser diversas. El cliente al escuchar un suceso de mayor gravedad, inicialmente puede aliviar sus emociones, pero cuando llega a su casa, comienza a “rumiar” con el ejemplo que le has contado. La diosa “ISIS” se apodera de su mente en un bucle interminable de Y si me acaba pasando lo mismo”  “Y si…” En realidad, este nivel de escucha está igualmente dominado por tu ego. La atención queda relegada al protagonismo de tu experiencia. No escuchas al cliente, te escuchas a ti mismo.

Recuerda: el ego del abogado, no forma parte del argumento jurídico, como la mota en el cristal, no forma parte del paisaje que trasluce. 

bajo-la-lupa5º) Escuchar bajo la lupa: es la que solemos hacer los abogados en las primeras visitas con nuestros clientes. También es la forma con que los agentes policiales realizan los interrogatorios. Escuchamos interpretando no solo el mensaje verbal, sino también el tono de la voz y el lenguaje corporal. Analizamos lo que nos cuentan para juzgarlo y encasillarlo desde el prisma legal y de interpretación argumentativa.

Las consecuencias son diferentes a los anteriores. El interlocutor se siente escuchado, pero no necesariamente comprendido. Se siente observado y enjuiciado. Esto le suele llevar a la desconfianza, incluso al temor de equivocarse. Se priva al relato de la fluidez que da la espontaneidad del discurso, cuando se habla con sinceridad y sin miedo. El interlocutor mide sus palabras buscando más la coherencia que la sinceridad.

comprender-al-jefe-consolar-joven-empleado_1262-98936º) Escucha empática:   Se produce cuando tratamos de comprender a quien nos habla, no solo argumentalmente, sino también emocionalmente, Atendemos sin juzgar y tratamos de ponernos en el lugar del interlocutor. Nuestro lenguaje corporal es relajado y a la vez acogedor.

La finalidad de la escucha empática no es contestar, ni rebatir, tampoco es analizar o enjuiciar a quien nos habla.

La escucha empática va más allá de la mera comprensión del lenguaje y las ideas. Cuando escuchas con empatía, pretendes comprender racional y emocionalmente a quien te habla. Tratas de ponerte en sus zapatos, de ver la realidad desde su perspectiva, para entender como se siente mientras habla. Las preguntas que surgen, pretenden profundizar en esa comprensión desinteresada, no juzgan, ayudan a profundizar en el planteamiento de quien habla, a comprender sus motivos y razones.

No es necesario compartir los argumentos, simplemente hay que tener el deseo sincero de comprender sin juzgar.

Las consecuencia que produce la escucha empática en nuestro interlocutor son, en muchas ocasiones, asombrosas. Quien se siente así escuchado, se abre a su interlocutor profundamente. En ese monologo se produce una reflexión que antes no se producía. Quien se siente escuchado de corazón, comienza un proceso de auto análisis, al escuchar  sus propias razones. La escucha empática le ayuda a elaborar y producir sus propios pensamientos. Cuando se siente el esfuerzo del otro por comprender, también se aumenta el esfuerzo por ser realmente comprendido.  

En palabras de Stephen Covey, en su libro los siete hábitos de la gente altamente  efectiva, “La técnica sólo no basta, si uno realmente procura comprender, sin hipocresía ni engaño, a veces queda literalmente aturdido ante el conocimiento y la comprensión auténticos que se recogen de los otros seres humanos. Para empatizar ni siquiera es necesario que se hable. De hecho, a veces las palabras son obstáculos. Ésa es una de las razones por las cuales la técnica sola no da resultado. Este tipo de comprensión trasciende la técnica. La técnica aislada es un obstáculo.

En lugar de proyectar nuestra propia autobiografía y dar por supuestos ciertos pensamientos, sentimientos, motivos e interpretaciones, abordamos la realidad que está dentro de la cabeza y el corazón de la otra persona. Escuchamos para comprender. Nos concentramos en la recepción de las comunicaciones profundas de otra alma humana”. 

La escucha empática comparte la misma vibración emocional entre el que habla y el que escucha y cuando escuchas así, tu interlocutor se relaja y se produce el fenómeno esencial para nuestro trabajo: la confianza.

Generar confianza en el cliente que llega por primera vez a tu despacho, es parte de tu trabajo como abogado. 

La práctica

Componer el relato de los hechos, sin conocer las motivaciones emocionales que las provocan te llevará, en el mejor de los casos, a tener un puzzle al que le falten piezas.

Para comprender la práctica de la escucha empática te propongo que trates de escuchar, como si después tuvieras que explicar a otro lo que estas escuchando. Cuando sabes que el mensaje que recibes lo vas a tener que explicar a otra persona, tu cerebro cambia el modo de percibir. Sabe que solo cuando hay una comprensión profunda del mensaje, puede ser explicado.

Después que el cliente ha terminado de hablar, yo suelo utilizar una pizarra  blanca con rotulador, para esquematizar el mensaje del cliente y comprobar que lo he comprendido, a la vez que trato de esquematizar sus ideas.

Cuando el cliente ve su problema escrito en palabras, exterioriza sus planteamientos. Comienza un proceso de análisis racional de los hechos y emociones. Se produce una comunicación fluida entre abogado y cliente, al ver el esfuerzo que realizas por comprenderle y sistematizar la cuestión que le preocupa, para buscar la mejor solución.

Este proceso analítico, no solo ayuda al cliente a centrar su  problema, te ayuda a ti mismo a NO vincularte con su emoción. No tendría sentido una escucha empática que terminase  contaminándote  con  las emociones del cliente. 

El cliente ve por primera vez escrito, un esquema del problema,  al que tú le vas aportando  alternativas, estrategias y solución.

¡Ah! no olvides hacer una foto a la pizarra con el móvil, antes de borrarla. Podrás mandarla por correo a tu cliente y pasarla a la ficha del ordenador. Recordar la síntesis es generar solución.

 

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¿POR QUÉ ES NECESARIA LA INTELIGENCIA EMOCIONAL, PARA EJERCER LA ABOGACÍA?

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Antes de comenzar a leer, haz este pequeño experimento: trata de tomar distancia de ti mismo e intenta  verte a ti, ahora mismo, donde estás, como si te vieras con el ojo de la mente desde el techo. ¿Puedes imaginarte como si fueras otra persona que mira desde arriba, viéndote sentado o como estés?

Ahora trata de analizar como te sientes. ¿Podrías definir tu estado de ánimo en este preciso instante?

¿Tu mente esta lucida y rápida o, la percibes cansada? 

Este sencillo ejercicio pone de manifiesto tu capacidad de autoconciencia, una cualidad especifica de los seres humanos que no tienen los demás animales. Tu no eres tus emociones, ni tampoco tus pensamientos. Puedes rechazarlos, provocarlos, incluso observarlos sin identificarte con ellos.

La inteligencia emocional nos permite decidir y controlar nuestras emociones para adaptarlas libremente a las circunstancias de cada momento, en lugar de dejarnos arrastrar por ellas.

En nuestro trabajo como abogados, la inteligencia emocional es mucho más que un mero aliño profesional, es requisito esencial del abogado. Es como el orden: no es algo aconsejable, es algo imprescindible.

Veamos porqué:

Premisas:

  1. Los abogados tratamos personas con problemas jurídicos.
  2. Los problemas jurídicos alteran el estado emocional de las personas.

Primera conclusión: los abogados tratamos con personas que suelen tener el estado emocional alterado.

Premisas:

  1. La alteración emocional se contagia. Está demostrado científicamente que
    interactuar con personas emocionalmente alteradas, afecta al profesional.
  2. La actividad de los abogados, en concreto la parte judicial, es una actividad de “suma cero”, es decir, la ganancia de una parte del proceso, está proporcionada a la perdida de la otra parte, lo que provoca, en muchas ocasiones que la actividad se reduzca a ganar o perder, generando grandes fluctuaciones de tensión emocional.
  3. Los abogados, además del contagio de las emociones y de la tensión de ganar o perder, sufrimos la carga emocional de nuestra vida privada, igual que el resto de los humanos.

STRES ABOGADOSegunda conclusión: El trabajo de los abogados es una actividad que genera alteración emocional.

Premisas:

  1. La abogacía es una profesión libre e independiente. (art. 1 del Estatuto General de la Abogacía Española) lo que implica actuar de forma objetiva y sin ataduras emocionales propias o contagiadas por el cliente.
  1. En la formación del abogado, no se incluye ningún tipo de conocimiento y práctica de psicología o del uso de la inteligencia emocional. Lo tiene que aprender el abogado a través del propio ejercicio de la actividad, sin rumbo, ni preparación alguna.
  2. Esta falta de preparación, lleva a muchos profesionales a abandonar el ejercicio de la profesión, por no saber tratar la parte emocional del problema del cliente.
  3. Esta falta de preparación lleva a muchos profesionales a sufrir las consecuencias del impacto emocional, en sus vidas privadas y en su salud.
  4. A todo lo anterior se añade la vinculación emocional del abogado al problema ajeno desde una doble perspectiva:
    • A) El problema, por su propia naturaleza, con frecuencia afecta al profesional que asume la defensa, generando en ocasiones, una importante vinculación emocional con el asunto, con perdida de objetividad profesional.
    • B) Percibir los honorarios con cuota litis pura, es decir, el abogado  solo cobra sus honorarios si gana el pleito; lo cual, aun estando aceptado por el TS, supone que el abogado ata el cobro de su trabajo al resultado del pleito, convirtiéndose por ello  en parte interesada del proceso, quebrando así su objetividad, su libertad e  independencia profesional.
  5. Los colegios profesionales deben promover la formación integral de sus colegiados.
  6. Los colegios profesionales deben cuidar de los riesgos para la salud que se derivan de la actividad profesional que ejercen sus colegiados, velando por la seguridad y salud laboral en el ejercicio de la profesión que supervisan.
  7. La preocupación por la salud laboral, se pone de manifiesto cada día más. Según el estudio realizado por la Fundación del Instituto de investigación aplicada a la abogacía, sobre las características de las principales enfermedades y lesiones del abogado, en primer lugar están las lesiones por traumatología, seguidas de la salud mental, por estrés y depresión y por ultimo los accidentes cardiovasculares. Pero si analizamos que la causa de la mayoría de los accidentes de traumatología se producen por el atolondramiento del profesional que vive estresado  y el origen de muchos accidentes cardiovasculares, igualmente tienen su origen en el estrés laboral, la conclusión evidente es que la salud laboral del abogado se ve afectada gravemente por no controlar su parte emocional.

Tercera conclusión: la formación en el uso y desarrollo de la inteligencia emocional, deben formar parte de la actividad profesional del abogado. Los colegios profesionales deberían fomentar la formación en esta materia, tanto para su uso en el trabajo profesional, como prevención del riesgo  para la salud laboral de sus colegiados. 

Resumen: La inteligencia emocional se requiere para ejercer la profesión:

1º Para entender.

2º Para ejercer.

3º Por tu salud.

QUÉ NOS CAUSA EL ESTRÉS Y COMO EVITARLO.

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Matrix: la vida inconsciente.             

La mente necesita de tu rutina para adueñarse de ti.

Suena el despertador y te levantas. Tienes por delante un nuevo día.

Vas al baño, te aseas, pones el café, desayunas, vas a trabajar, comes, trabajas, cenas, ves la tele, un pis y a la cama.

Es tu rutina diaria.
rutinaActúas a diario  mecánicamente y mientras tanto, tú no estás en lo que haces, tu cerebro se adueña de ti y te traslada, con el recuerdo, hacia la culpa por haber perdido ese pleito, la rabia y la indignación contra tus adversarios, te enzarza en la discusión con tu cuñada el domingo pasado; o te proyecta al futuro, para llenarte de miedo por lo va a suceder.

Todo esto sucede mientras tú, en la realidad, te aseas en el baño, desayunas, te vistes, conduces hacia el trabajo, caminas por la calle… etc.

¿Cuántas veces has llegado conduciendo a tu destino y te asombras porque… no recuerdas  nada del trayecto? ¿Ya he llegado? ¿Y he pasado por tal sitio…?

Y después, al regreso, cuantas veces te ha costado encontrar el coche, porque tu mente estaba abducida en el recuerdo, cuando mecánicamente has aparcado, dejando el coche en lo más oculto de tu inconsciente.

La vida, vivida de forma inconsciente, no te permite disfrutarla, solo te permite sufrirla.

Aprender algunas cosas sobre el funcionamiento de la mente, me ha ayudado a cambiar la forma de relacionarme con la vida. He aprendido a sonreír, cada vez que me he percatado de estar atrapado por mis pensamientos. He aprendido a soltarlos cordialmente, para que dejen de absorberme todo el día y poder vivir así,  la realidad.

La red neuronal por defecto:

Mientras la mente no precisa prestar atención de forma activa y consciente a los sucesos RNDexternos, el cerebro tiene activado un conjunto elementos (la zona medial de los lóbulos temporal, parietal y prefrontal, fundamentalmente)  que gestionan ese flujo de pensamientos que provocan la “abducción inconsciente”.

Este conjunto se conoce como red neuronal por defecto, (RND) precisamente porque, está activa, salvo que decidas voluntariamente apagarla, para prestar atención a algo. Es como tu piloto automático.

Por contra, cuando realizas una tarea que requiere tu atención, se activa la red ejecutiva central, que se encarga de procesar datos de la realidad; cuando dejas de prestar atención, se activa de nuevo, de forma automática,  la red neuronal por defecto.

Algunas de las características de la red neuronal por defecto.

La palabra “preocupaciones” encaja en buena medida con el funcionamiento de la Red neuronal por defecto (RND). Te ocupas previamente de lo que aún no ha sucedido o de lo que ya ha pasado.

Diapositiva2La RND gestiona pensamientos del pasado y del futuro, pero no puede gestionar el presente: aún no lo tiene archivado como recuerdo, tampoco puede imaginar, lo que ya se está produciendo.

Así la primera característica de la red neuronal por defecto es que solo funciona con el pasado o con el futuro, pero no con el presente. Por eso nos evadimos de la realidad,  “sueñas despierto” mientras realizas tareas de forma mecánica e inconsciente.

Lo sorprendente es que la RND esta activa entre un 60% y un 80% del tiempo de vigilia. Su función es la de hacer de simulador de situaciones para aprender de lo sucedido y proyectarlo al futuro.

 

Las emociones y tu cuerpo.

A lo largo de la vida de cada persona, los distintos sucesos y experiencia vividas, van creando la personalidad determinada. Muchos de esos sucesos permanecen gravados en el subconsciente de cada uno, condicionando nuestra forma de reaccionar, sin ser conscientes de ello.

Hasta que el inconsciente no se haga consciente, tu subconsciente dirigirá tu vida y tú… le llamarás destino”.  (Carl G. Jung)

Cuando estás abducido por tus pensamientos, el ego es quien gestiona las emociones  desde el subconsciente: llegas al juzgado para celebrar un juicio y de repente te agitas porque piensas que has olvidado el expediente. Tu corazón se acelera, la presión arterial se dispara, abres el maletín, ¡NO ESTÁ! Miras el reloj, es casi la hora, vuelves a mirar el maletín… y lo encuentras en un apartado interior. Donde tú lo habías metido.

Tu cerebro necesita transmitir a tu cuerpo las emociones que genera con cada pensamiento,  para que reacciones en consecuencia. Por eso hay recuerdos y pensamientos que nos duelen, nos agitan, entristecen o nos hacen reír.

Los pensamientos provocan la secreción de hormonas que nos hacen sentir las emociones. La amigdala es la parte más primitiva de la mente que ayudaba a sobrevivir al ser humano, cuando era solo un primate. Gestiona buena parte de tus reacciones ante lo que interpreta tu mente como situaciones de peligro.

Al hombre del cuaternario, le hacía correr ante un dinosaurio, lo paralizaban o le provocaba para enfrentarse al peligro y luchar.

Hoy, sientes  esas mismas emociones cuando abres el correo y ves una notificación del juzgado, una carta de hacienda o, simplemente, el conductor del vehículo de delante sigue detenido ante el semáforo que cambió a verde, tan solo hace un par de segundos.

La descarga de adrenalina envenena tu sangre y te mantiene alterado, aun después de que el conductor de delante arranque su vehículo. Sientes la necesidad de insultarle, de hacerle todo tipo de gestos ofensivos.

Si piensas hacia a tras, esta mañana, mientras te cepillabas los dientes, has estado discutiendo mentalmente con un cliente o con tu pareja. Te acababas de levantar pero tu mente ya estaba envenenando tu cuerpo con hormonas de amargura e irritabilidad.

Ahora dime: ¿Cómo vas a mantener la calma durante el resto del día, si desde primera hora de la mañana, dejas a la parte más primitiva de tu cerebro gestionando tu vida y adueñándose de ti?

Practicar meditación te ayudará a conocerte y a controlar tus pensamientos.

La neurocientifica  del Hospital General de Massachusetts Sara Lazar fue una de las primeras en descubrir que la práctica diaria de meditación, cambia la forma del cerebro, reduce el estrés y la ansiedad y disminuye el tamaño de la amígdala, en tan solo dos meses.
Full length side view of middle aged businessman meditating undeCuando practicas yoga, o simplemente haces meditación, aprendes a observar tus pensamientos. Se trata  de parar y sentarte en silencio.

Sentado con la espalda recta, relajas primero tu cuerpo y después pones la atención en tu respiración, tratando de sentir como entra el aire por la nariz, su temperatura, el roce del aire al entrar por tus fosas nasales,  procurando hinchar primero el abdomen, luego el pecho y luego los hombros.

Cuando llevas un rato poniendo la atención en tu respiración, te surgirán todo tipo de pensamientos, ideas y recuerdos y cosas olvidadas por hacer. Se trata de observarlos sin identificarte con ellos, sin dejarte atrapar por su discurso y volver a observar la respiración. Recuerdo que cuando empecé a practicar la meditación, tenía que tener  la agenda abierta, para anotar todas las cosas pendientes que me venían a la cabeza y así  sacarlas de la mente y poder seguir con la meditación. Al principio sientes desazón porque tu mente te reprocha que la observes. Te dirá: “con la de cosas que tengo por hacer...”  Poco a poco iras sintiendo cierta distancia entre tú y tu respiración. Es el momento de poner la atención en el observador, es decir, de centrar la atención en ti, de tomar conciencia de ti mismo y escuchar de fondo los pensamientos.

Parar, simplemente y no hacer nada,  es una actividad esencial para la vida. Tomas consciencia de tu ser. Aprendes a darte cuenta de que tú, no eres ese ruido incesante de tu cabeza que transmite tanto dolor a tu cuerpo.

 Si quieres, Puedes ver este video de Pablo Dórs, que te puede ayudar a entender por qué y para qué meditar.

Durante el resto del día y al poco tiempo, empezarás a sentirte más relajado. Comienzas a sentir  la sensación de tener cierta distancia respecto de los acontecimientos. Muy poca al principio, es cierto, pero suficiente para  poder decidir, de forma serena, la actitud que quieres adoptar en cada momento. Dejas de reaccionar ante la vida, y comienzas a actuar con ella.

Lo más importante es que todo esto, SOLO depende de ti.

3 COSAS QUE LOS ABOGADOS DEBERÍAMOS DEJAR DE HACER, Y COMO LOGRARLO.

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1º DEJAR DE ESCRIBIR PARA PENSAR,  EN LUGAR DE PENSAR PARA ESCRIBIR.

chica duda teclearLos abogados realizamos la  tarea  de pensar escribiendo.

Suena raro pero es verdad.

Es la forma común que tenemos muchas personas de obligarnos a pensar. Incluso para preparar un discurso oral, lo hacemos  escribiendo.

Claro, así hacemos escritos kilométricos, repitiendo la misma idea en diversas versiones y bajo diferentes puntos de vista. Tratamos de sacar lustre a las neuronas, a base de machacar las teclas del ordenador, mientras retorcemos el lenguaje con gerundios y frases subordinadas, porque no nos hemos parado a pensar antes lo que queremos decir.

Nadie nos ha enseñado a pensar. Los pasos elementales de este proceso orgánico ya no forman parte del contenido académico de ninguna titulación. Tampoco en la carrera de derecho, ni siquiera en el master de postgrado se estudia retórica o argumentación. Se da por supuesto de que todos nacemos sabiendo pensar.

Pensar es una función orgánica de tu cerebro, como la digestión lo es del aparato digestivo. Cuando te alimentas, piensas primero la comida que quieres comer, la compras, la concinas, la metes en la boca, la masticas y, después de todo esto, realizas un proceso de tragar y digerir. Cuando escribimos, sin embargo, queremos que nos surjan las  ideas de la nada que es como pretender hacer la digestión, sin todo el proceso previo.

SOLUCION:

Yo utilizo una pizarra de vinilo o una cuartilla de papel, donde me hago el esquema del asunto.

Si decides comprar una pizarra, procura que no sea muy grande. Igual que no te aconsejo que utilices un folio en blanco de papel. Si tu mente ve mucho espacio no esquematiza, redacta.  Acabarás escribiendo el recurso en la pizarra  o en el papel.

Se trata de anotar la idea central del asunto, los hechos relevantes y  su prueba a favor y en contra.

Las presunciones a favor,  que no las tienes que probar (como la presunción de inocencia de tu cliente),  y las que tiene la parte contraria y que tu debes rebatir; concretar lo que debes probar y lo que no, para ganar el asunto.

Anota también las cuestiones procesales; los derechos fundamentales que puedan afectar al asunto y el derecho positivo que regula la cuestión.

Tener el esquema a la vista, ayuda a gestionar las ideas.

Si la pizarra es pequeña y quieres conservar las ideas, antes de borrarla, haz una foto con el móvil para poder consultarla.

Con el esquema del asunto es más fácil plantear una lista de los argumentos y de las ideas. En los asuntos complejos, cuando te quedas sin ideas o estas agotado, mi mejor solución es comentar y debatir el asunto con otro compañero. No hay atasco que no disuelva un par de cervezas con otros compañeros, para hablar del asunto.

2º DEJAR DE AMONTONAR LOS EXPEDIENTES EN LUGAR DE ARCHIVARLOS.

KAOS DE PAPELESEl orden para el abogado, es tan esencial como el conocimiento y la experiencia. Un abogado no puede ser desordenado.

Cada asunto es un proyecto que te da de comer. No puedes tener la fuente de tus ingresos por los suelo.

Me sueles decir que los tienes ordenados. En montones, pero ordenados: El montón de asuntos del turno de oficio, en esa otra silla los asuntos pendientes de cobrar….

Cómo solucionarlo:

Si aún sigues tirando tu trabajo por el suelo, te recomiendo que leas este artículo sobre el orden en el trabajo del abogado y el archivo de los expedientes. Te ayudará.

Si no te da la vida, te propongo que sigas este sabio consejo inspirado en Sta. Teresa “La paciencia todo lo alcanza”: Ordena tus expedientes poco a poco. Cómprate un archivador y un programa de gestión y cada día ve introduciendo dos  o tres expedientes en el programa y en el archivador.

 

3º DEJAR DE VINCULARTE CON EL PROBLEMA DEL CLIENTE.
La abogacía, nos dice el artículo 1 del Estatuto de la abogacía española, es una profesión libre e independiente.

El abogado debe ser LIBRE E INDEPENDIENTE de los intereses del cliente, de las emociones del cliente y, por supuesto, libre de los intereses y de las emociones del asunto que defiende.

Voy a plantearte algunas situaciones frecuentes, en las que perdemos nuestra libertad y nuestra independencia.

VINCULACIÓN ECONÓMICA: la cuota litis:

ATADO AL DINEROSi cobras solo un porcentaje en función del resultado (“cuota Litis”) la remuneración de tu trabajo, que debes ejecutar de forma libre e independiente, dependerá del resultado del pleito. Perder o ganar el asunto, dejará de serte indiferente, para convertirse en la clave para cobrar tu trabajo  y te verás haciendo cosas  que deontológica y moralmente nunca deberías hacer. Ganar o perder  el pleito, deja de ser un acto de acto de la justicia, para convertirse en la clave de tus ingresos.

Pese a que esto es obvio, nuestro Tribunal supremo, en su sentencia de 4 de noviembre de 2008, en aras a garantizar la libre competencia del mercado interior,  permitió la cuota Litis, es decir cobrar solo si el asunto se gana;  criterio que en mi modesta opinión quiebra el derecho de defensa que es un derecho fundamental pues, si la defensa debe ser libre e independiente y la cuota Litis corrompe esa independencia, el derecho fundamental también se corrompe.

La defensa libre e independiente, como derecho fundamental de la persona, no pueden formar parte del comercio de las gentes. No es algo con lo que se pueda negociar. Tener una defensa que no sea libre e independiente, agrede no solo los derechos del cliente que lo acepta, sino que también afecta a los derechos de la parte adversa y de la propia administración de justicia, cuando soportan recursos y procesos, movidos por la codicia del letrado más que por la libertad e independencia que debe presidir la abogacía.

SOLUCIÓN:

Cobrar seguro del seguro. Pídele a tu cliente su póliza de su seguro de todo riego del hogar y comprueba la cobertura del derecho de defensa que la mayoría de los seguros contemplan. Prepara el escrito de libre designación del cliente dirigido a su seguro seguro conforme permite el art. el art. 76, d) de la Ley 50/1980 de 8 Oct. (Ley del contrato de seguro):El asegurado tendrá derecho a elegir libremente el Procurador y Abogado que hayan de representarle y defenderle en cualquier clase de procedimiento.”

Ten presente estas dos matizaciones:

                  1º Que el seguro pagará directamente a tu cliente la minuta que previamente este te haya abonado. Por ello en la carta que redactes en nombre de tu cliente para designarte como su abogado, no olvides pedir a la cia de seguro que abonen los honorarios directamente al letrado en la cuenta que al efecto designes. De este modo la Cia de seguro te abonara a ti directamente el pago de los honorarios.

Comprueba el límite de  la póliza para cada siniestro en ocasiones es muy bajo.

VINCULACIÓN EMOCIONAL:

Cuando las emociones dirigen las acciones: se pierde la razón, se exageran las Businessman with Head in Handconsecuencias, se alteran los hechos y se precipitan las acciones.

El contagio de las emociones

La inmensa mayoría de los problemas jurídicos, alteran el estado emocional del cliente.

El cliente contrata a su abogado  para que le dé un asesoramiento objetivo, libre e independiente.

Las emociones se contagian.

El cerebro dispone de neuronas espejo, que captan y copian las emociones ajenas.

Si en tu trabajo te contaminas con cada asunto y no eres consciente de ello: llenarás tu vida de angustia, convertirás tu trabajo en un suplicio, perderás la ilusión del comienzo y terminarás abandonando la profesión.

Cuando el agobio y la culpa te inunden y no puedas descansar, piensa que es también tu trabajo quien te exige que descanses que desconectes. Para seguir trabajando es imprescindible aprender a descansar, como ahora te explico.

El ego del abogado.

La libertad e independencia también incluyen al ego del abogado.

Cuando el abogado estudia un asunto y encuentra una idea genial que puede lograr que le den la razón a su cliente, el ego del abogado toma las riendas del proceso.

Cuando el ego del juez, desprecia al abogado. El ego del abogado toma las riendas del proceso.

Cuando el desorden del abogado, consagra el olvido en su proceder, el miedo del abogado se adueña del ego, y toman las riendas del asunto.

Recuerda: el ego del abogado no forma parte del problema jurídico, como la mancha en el cristal, no forma parte del paisaje que trasluce.

SOLUCIÓN:

meditar-en-el-trabajoPara,

Buscar el silencio.

MEDITA cada mañana.

Medita en silencio para conocerte a ti mismo y saber porqué reaccionas de ese  modo, cuando la vida te aprieta.

Medita para amarte a ti mismo.

Medita para amar  a los demás.

Medita para aprender a vivir.

Medita para disfrutar de la vida y actuar, en lugar de reaccionar.

Haz ejercicio y aprender a comer sano.

Disfruta cada día como si fuera el primer día de tu vida.

Estrena la vida cada mañana.

VIVE.

Aqui tienes del videos que te pueden ayudar:

¿Por qué meditar? ¿Cómo meditar?¿Que pasa cuando meditamos?

Meditación guiada para la liberación.