COMUNICACIÓN EFICAZ

¡Sentencia perdida! No pierdas el juicio.

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LA GESTIÓN DE LA CONTRARIEDAD:  

2012060475Porno quema hombres estresado_IntHoy quiero hablarte del dolor, del sufrimiento que se siente cuando pierdes un pleito. Compartir el sufrimiento alivia. Aprender a evitarlo… es mi reto.

Déjame que comparta contigo mis emociones. Tal vez pueda aliviarte a ti también, entender esa parte oscura de nuestro trabajo, esas emociones de las que nadie quiere hablar públicamente, por cuanto supone admitir el fracaso.

Distinción entre el error y el fracaso

Lo primero que quisiera es distinguir entre el error y el fracaso:

El error surge de la reflexión humilde de la conciencia, tras un análisis sereno de tus actos. Cuando comparas tu proceder, con otro que terminas reconociendo más ajustado y correcto. En ese punto en el que admites que estabas equivocado, surge el aprendizaje más perfecto, el que ya no se olvida. Se crea así, la lección que forma parte de la vida: tu experiencia. Si…, eso que te pedían cuando empezabas a trabajar y no tenías y protestabas airado: “¡si nadie me contrata…, nunca conseguiré esa experiencia!” Pues eso, precisamente eso, es lo que surge del error: la experiencia.

Cuando aceptas el error sin juzgarte, sin reproches, te das cuentas de que estás en un escalón más alto de tu vida, te das cuenta de que ahora sabes lo que antes no sabías, para no olvidarlo jamás. El error es el camino de los que se atreven a probar lo nuevo y diferente. El error requiere audacia. El error enseña al que practica. El error es esencial para el éxito en la vida. Pero niégate a aceptar que tu error sea un fracaso.

El fracaso es la percepción social del error. Es el estribo en el que se apoyan los hipócritas (que nunca reconocerán haberse equivocado), para pisar tu cabeza y trepar por encima de ti, apartándote a un lado del camino.

El error te hará crecer, forma parte del éxito. El fracaso humilla y reprende. No enseña, solo riñe y desprecia.

Recuerda que en una carrera no es más fuerte el que llega primero. Ese, solo es el más rápido.

El más fuerte es el que cae y se levanta y si vuelve a caer, se levanta de nuevo y aun que la carrera haya terminado, llega a la meta.

Gestionar el error, tiene sus fases y reglas, sobre todo cuando tu ego lo interpreta como un fracaso.

Una sentencia perdida no tiene por qué ser un error y mucho menos un fracaso en tu vida. Pero cuando así lo interpretas, tiene las mismas fases que todos los eventos negativos en tu vida: negación, rabia, valoración, preocupación-depresión, aceptación-solución y olvido.

Vamos a ver como reacciona tu mente cuando se pierde un pleito y tú lo asume como propio.

Negación: El primer latigazo emocional:

Abres el correo y ves el mail de la procuradora en la bandeja de entrada, anunciando la noticia en el asunto: Sentencia… desestima con costas.

Notas en ese momento la descarga emocional: una mezcla de angustia, pinchazo en las extremidades, y mareo. Tu amígdala (la parte del cerebro que gestiona las emociones) acaba de encargarte un “chute” de adrenalina que te va a durar varios días.

Abres el mensaje y el documento adjunto. Bajas directo hasta el fallo… debo desestimar… con costas-

¡No es posible! Gritas.

Después tratas de leer desde el principio la sentencia, pero te cuesta: antecedentes…vas a los fundamentos y vuelven a contarte lo que ponía la demanda, la contestación, que si el recibimiento a prueba, ¡ARGUMENTOS! Gritan a voces tus neuronas irritadas. Generalidades de la acción que se ejercita, corta-pega de sentencias trasnochadas, al uso, hasta que llegas al párrafo: “aplicando la doctrina anterior al presente caso… no puede admitirse la demanda por no concurrir los citados requisitos doctrinales ya citados, por lo que procede desestimar la demanda, con imposición de las costas a la parte actora”.

Si en ese momento te hicieras un “selfie”, sabrías lo que es poner cara de gilipollas.

Tras la incredulidad inicial, comienza la rabia, las ganas de romper, de gritar. La adrenalina comienza a destruir tu serenidad. Sin darte cuenta los latidos de tu corazón se han disparado.

Es el momento de beber un buen vaso de leche e irte a correr o a hacer ejercicio, necesitas quemar toda esa adrenalina que te está haciendo daño.

No toleres que tu trabajo afecte a tu salud o a tu familia y a los que te rodean. Pon remedio.

La valoración: tras esa etapa inicial de angustia, de rechazo y rabia, comienza un proceso de análisis. Igual que la luz elimina la oscuridad, la certeza va eliminando el miedo.

Los pasos siguientes te ayudaran a ver el tema con más calma:

Antes de volver a leer la sentencia, lee tu escrito de demanda o contestación. Repasa tus notas y tus alegaciones del juicio.

Después vuelve a leer la sentencia y analiza sus fallos:

Errores de corta y pega y erratas mecanográficas.

Falta de motivación,

incongruencia con lo pedido o alegado.

Comienza a valorar si procede y si cabe recurrir.

-Pide aclaración de sentencia, si hay errores materiales, por insignificantes que sean. La aclaración de sentencia te dará algo muy preciado en esos momentos: TIEMPO. Tiempo para analizar despacio, tiempo para serenarte tú y comentar, con tranquilidad, la sentencia con tu cliente. Recuerda el art. 264 de la LOPJ: 9. “Los plazos para los recursos que procedan contra la resolución de que se trate se interrumpirán desde que se solicite su aclaración, rectificación, subsanación o complemento y, en todo caso, comenzarán a computarse desde el día siguiente a la notificación del auto o decreto que reconociera o negase la omisión del pronunciamiento y acordase o denegara remediarla”.

Ahora bien, piensa también que, en ocasiones, puedes estar impidiéndote, con tu aclaración, un motivo de recurso contra la sentencia, al permitir al juez subsanar, por esta vía, defectos de la sentencia que te permitirían impugnarla en apelación. Por ejemplo: en los asuntos penales, las costas de la acusación particular, se deben incluir en el fallo y, para no hacerlo, la sentencia debe justificarlo razonadamente. Ahora bien, si se limita a no imponerlas sin motivación y por vía de aclaración de sentencia, pides al juez que motive lo que debió razonar en la sentencia y lo hace, luego ya no podrás recurrir la sentencia por este motivo.

Analiza si procede recurrir al sentencia:

Su congruencia con lo pedido por las partes.

Si resuelve todas las cuestiones procesales planteadas.

Si hace una valoración completa y lógica de las pruebas.

Si omite valorar alguna prueba fundamental.

Si los hechos que se declaran probados se sustentan en pruebas practicadas de forma legitima y si puedes modificarlos.

Si aplica de forma correcta la doctrina y jurisprudencia  aplicable al caso.

Y sobre todo, analiza si se han vulnerado derechos fundamentales: si se te ha causado indefensión, si se ha vulnerado algún el derecho de defensa. Etc.

Valora los costes del recurso: tus honorarios y los del procurador, si procede y también, los de la parte contraria, por si se pierde de nuevo el recurso con costas.

La preocupación depresión: analizar la sentencia, te dará serenidad. Es posible que durante los días siguientes estés deprimido.

Evita entrar en ese bucle de pensamientos negativos. Tu cerebro ha interpretado ese hecho juzgándolo como algo terrible, ha disparado la secreción de hormonas que provocaran un estado emocional alterado. Ser consciente de ello te puede ayudar a superarlo. Ese ruido mental no eres tú, es consecuencia de la descarga emocional de tu cerebro, es lo que yo llamo el encendido de la emisora “radio onda preocupaciones: la emisora cerebral… que te llena de ansiedad y … te toca los cojones”

Apagar esa emisora, puedes lograrlo de varios modos. El primero es ocupar tu mente en cosas positivas y de entrega a los demás. Deja de lamerte las heridas y de quejarte que hay mucha gente peor que tú.

Durante los días siguientes, además de hacer más ejercicio, centra tu atención en ayudar a los demás, si eres voluntario de alguna organización, entrégate a tope esos días. Si no lo eres, es el momento de apuntarte. Ocupar tu mente y tu tiempo en ayudar a otros, evitará que tu cerebro se recree en hacerte daño, por algo que no vale la pena.

También es el momento de abrir la cajita de las ilusiones: Esos proyectos que tienes siempre aparcados y para los que nunca tienes tiempo. Me refiero a esas ideas que, con solo pensar en ellas te llenan de alegría: Programar ese viaje, organizar una fiesta con las amigas o amigos del cole, crear una empresa de servicios jurídicos on line… Necesitas sustituir los pensamientos de pre-ocupación, (ocuparte previamente de las cosas, solo causa dolor de cabeza y mal humor) y sustituirlos por ideas que te llenen de ilusión y de alegría.

Evita el agobio y los colapsos en tu agenda. Si a consecuencia de este suceso, centras toda tu atención y tu actividad profesional a resolverlo, dejando de lado todo lo demás, estarás generando obsesión y bloquearás tu trabajo y tu vida. Para evitarlo te propongo que enumeres y fracciones las tareas que debes realizar, para programarlas a lo largo de los días siguientes.

Por ejemplo: desde que abriste por primera vez la sentencia, hasta que presentes el recurso de apelación, vas a realizar, probablemente, todas o algunas de estas cosas:

Mandar la sentencia al cliente, quedar con él.

Valorar los costes del recurso.

Leer demanda y contestación de la demanda. (querella y escritos de acusación y defensa)

Repasar las pruebas practicadas, visionar grabaciones de los juicios

-Buscar jurisprudencia de cuestiones procesales y del fondo del asunto.

-Planificar los motivos del recurso.

-Comentar ideas con otro compañero.

Redactar el recurso.

-Repasar la redacción.

-Presentar el recurso.

Estas tareas las puedes planificar cada día e ir haciéndolas poco a poco, a lo largo del plazo, compaginándolas con el resto de tareas de tu agenda. De esta forma, tu trabajo y tu cabeza, se relajan, cuando saben que el problema está planificado y evitas de este modo que un recurso se convierta en una obsesión en tu vida y en un tapón en tu trabajo. Si pasas veinte días sin hacer otra cosa, cuando termines, tendrás montañas de tareas pendientes y tu vida será un agobio.

El olvido

Poco a poco este suceso ira pasando a segundo plano, hasta llegar al olvido. Es, en ese punto, donde se valora mejor, lo torpe que fuiste por sofocarte de esa manera, por un problema de tu trabajo. Ahí debes valorar el aprendizaje y forjar tu experiencia, para que, cuando te pase de nuevo, recuerdes que los tuyos, nunca deben sufrir por tu trabajo.

COMUNICACIÓN A TU CLIENTE:

Imagina que estas en casa cocinando y te cortas. Como la herida no para de sangrar, decides ir al hospital para que te la vean. ¿Qué sentirías tú si, cuando llegas al hospital, las enfermeras empezaran a gritar al ver tu herida y los médicos se llevaran las manos a la cabeza?

Esta escena surrealista puedes protagonizarla tú, si das la noticia a tu cliente, con el animo alterado. 

Si recibiste la noticia un viernes, evita amargar el fin de semana a tu cliente. Es su tiempo de descanso. Los plazos no comenzaran hasta el próximo lunes. Si lo comunicas el mismo viernes, tu cliente tiene todo el fin de semana para preocuparse inútilmente. Es preferible esperar al lunes. Pero el lunes por la mañana, localízalo sin falta y queda con él.

Cuando llames por teléfono a tu cliente, muéstrate tranquilo. Dile que has recibido la sentencia y que no es favorable. Si has solicitado aclaración de sentencia y los plazos no corren, díselo también cuando le llames, para que vea que ya has actuado, la diligencia, en ese momento, trasmite rigor y profesionalidad.

Lo importante en la primera comunicación no son los detalles, sino la noticia. Queda con él personalmente y mándale la sentencia por mail para que la lea.

Cuando quedes con él, procura tener analizada la sentencia y las consecuencias económicas y personales para tu cliente, así como las posibles opciones y recursos. Procura transmitir serenidad, para lo cual, tú debes estar tú tranquilo.

Debes saber que de todos los trabajos que realizamos los abogados, este es, con diferencia, el más complicado de todos. Requiere presencia de ánimo. Si el cliente te ve sofocado, se sofocará él también.

No le culpes del resultado negativo, si no quieres que él haga lo mismo contigo.

Cuando quedes con el cliente personalmente ten preparadas las diferentes opciones, desde los recursos, hasta los pasos de la ejecución de la sentencia y la ejecución provisional, analiza la posibilidad de hablar con él letrado contrario, para plantearle un fraccionamiento de pagos, ten calculadas las costas etc.

Recuerda que no es momento adecuado para hablar de tus honorarios. Si lo haces será como echar gasolina a una hoguera.

Tu cliente se sentirá contrariado, confundido y furioso. Necesita soluciones, no reproches. Tu actitud debe ser serena. Compartir en la distancia su preocupación, no es mostrar indiferencia. Tu profesionalidad exige, en este momento, la objetividad de tu independencia. Pero no te impide que muestres tu empatía, que comprendas como se siente y se lo digas.

Ayúdale a superar ese mal trago. Le puedes dar los mismos consejos que te he dado. El ejercicio, la ayuda a los demás y los nuevos proyectos que le ilusionen, son ideas que le harán ver a tu cliente que te interesas por él, ademas de por su asunto.

LO QUE DEBES APRENDER DE ESTA EXPERIENCIA:

. La cuantía del pleito. Ahora aprenderás a ser cauto, a la hora de fijar la cuantía del pleito. Si pones cuantías elevadas, las costas serán también elevadas. Tenlo presente la próxima vez. Impugnar sin razón la minuta del contrario no resuelve el problema, lo agrava.

2º La importancia de la hoja de encargo y el fraccionamiento del pago.

Si no hiciste hoja de encargo ni presupuesto. Si no has cobrado nada a tu cliente por este pleito, si pactaste tus honorarios solo a resultado (cuota Litis), seguramente te sentirás más agobiado en este momento. Si por el contrario hiciste tu presupuesto y le has ido cobrando poco a poco el importe pactado, lo más probable es que al notificarte la sentencia hayas cobrado ya tus honorarios. Esto, aun que pueda parecer un tema sin importancia, genera mucha tranquilidad a tu estado de ánimo. La percepción del problema, (perder el pleito), se agrava a nivel inconsciente, cuando no has cobrado tu trabajo

Eliminar en ese momento de tensión con tu cliente, el cobro de tus honorarios, te permitirá una relación más relajada y fluida. Serás más objetivo, podrás valorar mejor las opciones del recurso, sin que tu cerebro te empuje por razones espurias de índole económico, podrás decirle a tu cliente con mayor serenidad, si vale la pena recurrir. 

3º.- la experiencia del proceso. Antes de archivar el asunto, dale un último vistazo al expediente. Valora el trabajo que has hecho y anota lo que este asunto te ha enseñado. Con los años, tendrás una hermosa colección de aprendizajes. No lo olvides, los errores de tu vida, son la base de tu experiencia y de tus éxitos. No los desprecies. Cuando pasan los años te harán grande.

4º.- Prudencia en el consejo. Nunca garantices el resultado de un pleito. Los pleitos más ganados se pierden y los más perdidos se ganan. Recuerda que, para ganar un pleito hacen falta tres cosas: tener la razón, saberla demostrar y que te la quieran dar y por desgracia, de las tres, la única que cuenta… es la última. Alentar al cliente a que pleitee, se puede convertir  en algo terrible. Recuerda esto antes de empezar de nuevo.

.- Busca el lado positivo. Ten la certeza de que lo tiene, búscalo. Házselo ver a tu cliente, cambia tu perspectiva. Ahora es cuando debes ser más creativo. Como mínimo hay un aprendizaje, una experiencia tuya y de tu cliente. De los grandes errores han surgido los más importantes hallazgos. Tu trabajo no es ganar pleitos sino la defensa de los intereses de tu cliente y ten por seguro que eso lo has hecho.

Recuerda que cuando el abogado pierde el juicio, no puede volverse loco.

La emoción negativa, acabará en el olvido y el aprendizaje obtenido se transformará en tu experiencia que es tu mejor currículo.

La actitud ante el problema es esencial para resolverlo. El abogado se dedica profesionalmente a ello. Si conviertes tu trabajo en una fuente de amargura, tu vida será un continuo sufrimiento. Ser positivo, es ver siempre el lado interesante de las cosas, que no tienen por que ser malos o negativos. Convierte tu trabajo en un modo de aprender, de ayudar a los demás con sus problemas y disfruta. Que no te duela reconocerlo: si, he perdido muchos pleitos.

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¿Por qué un cliente manda a otro? Las emociones del cliente.

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EJECUTIVO CON MATRIMONIO¿Por qué un cliente manda a otro?

¿Por qué NO vuelven tus clientes?

Ambas cuestiones son la cara y la cruz de tu negocio.

Muchos abogados tienen clientes por casualidad. Si les preguntas, te dicen que es porque son muy buenos, por su prestigio, pero en realidad les importa un rábano. No les interesa saber el porqué, una persona, decide elegirle como abogado y mucho menos les interesa saber porque no vuelve. Ni hacen nada para captarlo, ni menos por retenerlo.

En los dos artículos anteriores vimos porqué el cliente busca a un abogado y como generar las expectativas del cliente. Ahora llegan las despedidas. El asunto, por fin, termina. Del buen recuerdo dejado, de la emoción percibida, de la calidad de tu servicio, depende que tu cliente vuelva o no.

Pero hay un paso más que marca la diferencia entre, hacerlo bien y la excelencia: lograr que tu cliente te recomiende como abogado, lograr que tu cliente se convierta en apóstol de tus servicios.

Vamos a analizar algunas claves para lograrlo.

La gente va a la farmacia, al taller, al médico, pero cuando hablan de ello raramente emplean el posesivo para decir: fui a mi farmacéutico, fui a mi mecánico, fui a mi médico. Sin embargo el cliente emplea el posesivo para hablar de ti: Llamé a MI abogada o MI abogado, es mi abogada, consultaré con MI abogado.

La razón es el vínculo que les une con nuestra profesión: LA CONFIANZA:

La confianza es la puerta de acceso por donde llega el cliente. Es el lugar donde se siente agusto y decide quedarse. Es la clave que le atrae y convertirá en apóstol de tu negocio.

Como se genera la confianza:

HONESTIDAD: 

Ser honesto contigo mismo y con tus limitaciones: No finjas ser lo que no eres, ni conocer lo que ignoras. La honestidad no cabe en la mentira: Sé tú mismo. Si consideras que el asunto te supera, pide ayuda.

PRESUPUESTO PREVIO:

Una de las cosas que más confianza genera en el cliente es, saber desde el principio, cuanto le van a costar tus servicios y como y cuando lo debe pagar. Recuerda: Cobrar solo, en función del resultado, te convierte en parte del problema, (si no ganas, no cobras). Dejarás de ser objetivo: el primer paso para dejar de ser honesto.

redes sociales (1)COMUNICACIÓN EFICAZ: Cada vez que un cliente te llama para preguntar por su asunto, piensa que has fracasado. No esperes a que tu cliente te llame, llama tú al cliente, te pagan por ello, aunque sea para decirles: “No hay noticias. He pasado por el juzgado y la juez está de permiso, el funcionario sigue de baja y la secretaria (letrada de la administración) no está”.

Mantener informado al cliente, incluso de la lentitud y mal funcionamiento, te despega de la desidia de los otros y demuestra tu interés por su problema. LLAMA.

Envíale un mail periódicamente, mándale copia de tus escritos. Tiene derecho a estar informado y es la clave de tu eficacia y buen hacer profesional.

Emplea las nuevas tecnologías para mantenerlo informado, pero siempre con medios de comunicación seguros. 

RAPIDEZ DEL SERVICIO: Suena a utopía, pero la eficacia del abogado debe superar la lentitud del juzgado, buscando alternativas y nueva soluciones.

El trabajo que dependa de ti, hazlo rápido, sin apurar los plazos. Ya se retrasa el juzgado bastante, como para hacerlo más lento.

img_como_empezar_un_negocio_con_poco_capital_19837_origLLANEZA Y CORDIALIDAD EN EL TRATO:

La llaneza y cordialidad en el trato facilita enormemente que el cliente se sienta cómodo contándote sus miserias y problemas. Recuerda que la base de tu trabajo como abogado, se sustenta en la comprensión, pero si quieres ser realmente efectivo, la comprensión tiene que venir de la mano de la ayuda. Mover hacia el cambio. Que tu cliente aprenda a rectificar contigo.

EMPATÍA: Ponte en la piel del cliente, analizar el problema desde su subjetiva forma de ver, te servirá para comprender su intransigencia y analizar sus temores. Después, te será más fácil conducir su actitud, hacia el lugar donde las cosas cambian en el cerebro: la razón.

CUIDA EL ÁNIMO DEL CLIENTE: además de su problema jurídico. Llámale para preguntar como se encuentra. Humaniza tu relación.

La gente que acude al abogado, tiene su estado de ánimo alterado, le afecta emocionalmente el problema que tú, le tratarás de resolver. Tu misión es comprender las emociones, pero no dejarte llevar por ellas.

Recuerda que el cliente siente miedo y que el miedo se pega. Por eso debes evitar La vinculación emocional con el problema ajeno.

PRUDENCIA EN EL CONSEJO:

Iniciar un proceso sin valorar las consecuencias económicas y jurídicas del asunto, es una temeridad profesional.

El criterio que te debe guiar en todo este proceso es la prudencia en el consejo.

Si alientas pretensiones desmedidas, tanto por su exagerada cuantía, como por su pretensión infundada, se volverán contra ti. En el mejor de los casos realizarás un trabajo que nunca cobrarás.

DIMENSIONES DE LA CALIDAD DEL SERVICIO:

            1.- Adaptabilidad

            Si solo ejerces para ganar dinero te perderás la parte mejor de tu trabajo: la satisfacción de dar a cambio de nada. Adáptate a las posibilidades y necesidades de tus clientes. Fraccionando el presupuesto trabajarás más y cobrarás tu trabajo.

            2.-Utilidad: No te esperes a que el cliente tenga un problema, procura aportar valor a su negocio: anticípate. Llámale, queda con él para hablar y proponerle ideas que mejoren su negocio. Crear ese vinculo hará que te consulte para crecer, en lugar de consultarte solo, cuando tenga un problema.

            3.- Durabilidad: El negocio del abogado no debe atarse a un solo asunto, sino a la vida del cliente y a sus proyectos. Con la confianza lograrás que te cuenten sus ilusiones, sus anhelos. Si te limitas a darles una palmadita deseándoles mucha suerte al finalizar el asunto, cuando tengan otro problema, se buscará otro abogado. Si le aportas valor a su proyecto, no te faltará trabajo y crecerás con tu cliente, en lugar de resolver sus conflictos.

4.-Estética: La estética es importante en todos los aspectos del abogado. Pero no se trata solo de comparte modelitos para ir al juzgado.

La estética empieza por el orden en tu vida y llega hasta el orden en tus expedientes. La estética en tus maneras, en tu comportamiento.

Recuerda que la elegancia, es la armonía entre los sentimientos del alma y las maneras del cuerpo.

Siempre es útil este consejo: la espontaneidad es la mejor aliada. Tan malo es descuidar tu imagen, como suplir la ignorancia con la apariencia. Tu imagen debe corresponder a una realidad, de lo contrario convertirás tu imagen en una mentira. La estética debe estar también al servicio de tu cliente, pero comienza por dentro: comprender sin rechazar, serenar con la palabra y la prudencia en tu consejo. Ilusionar, dando valor a sus proyectos.

5.-Prestigio: En nuestra profesión el prestigio te lo labras tú cada día. No lo dan las sentencias ganadas, ni los años de ejercicio, sino la profesionalidad: honestidad, prudencia en el consejo y la serenidad en las formas.

6.- Dar: si, dar. Dar a cambio de nada. Es el secreto de la felicidad. Ten presente que no se puede dar lo que no se tiene. Si te llenas de miedo y de angustia, repartirás eso: temor y ansiedad.

Dar a cambio de nada, es un acto de afecto y de amor a los otros que siempre trae un regalo: la paz interior, la satisfacción de saber que, por fin, hay armonía entre lo que haces y lo que debes hacer. Te ayudará a alcanzar ese estadio superior y diferente, entre las cosa del mundo y los sentimientos del alma. No lo dudes, dar no cuesta dinero, sobre todo si el que te das, eres tú.

DISFRUTAR EN EL TRABAJO7.- Disfruta, diviértete con tu trabajo. Cambia ese careto de angustia por tu mejor sonrisa. Mira a la gente sonriendo y te sonreirán. Los abogados tenemos que aprender a cambiar ese perfil aburrido y grave de nuestra profesión. Si aprendes a disfrutar con tu trabajo te ilusionará  seguir aprendiendo.

ELOCUENCIA JURÍDICA Y COMUNICACIÓN EFICAZ

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megaphhhone¿Qué es la elocuencia?

(Rae) ELOCUENCIA: Facultad de hablar o escribir de modo eficaz para deleitar, conmover o persuadir.

Ángel Osorio y Gallardo en su libro “EL ALMA DE LA TOGA”, cuando habla del arte y la abogacía, diferencia nuestra profesión de otras, por el uso de la palabra, diciendo: “…mientras otros tienen como elementos de expresión la aritmética, la química o el dibujo lineal, nosotros usamos la palabra escrita y hablada, es decir, la más noble, la más elevada y artística manifestación del pensamiento, y no la palabra escueta y árida que basta para explicar botánica o planear una industria eléctrica, sino la palabra cálida, diáfana, persuasiva, emotiva que ha de determinar la convicción, mover a la piedad, deponer el enojo o incitar a la concordia: la palabra con arte. Si el abogado no es orador y escritor, no es tal abogado.”

Por tanto podemos decir que hablamos o escribimos con elocuencia, cuando nuestra comunicación es eficaz.

Los cuatro pilares de la elocuencia jurídica:

make your choice1º Define la finalidad de tu comunicación: ¿qué pretendo lograr?

Toda comunicación verbal o escrita tiene una finalidad concreta.

Definir previamente la finalidad de lo que vas a decir, requiere pensar antes de hablar o de escribir.

Si practicas esta primera reflexión, te darás cuenta de que en muchas ocasiones, tu ego se antepone a la finalidad de tu comunicación, distorsionando su objetivo y llevándote a emplear formas de comunicación que le den protagonismo a él: ofendiendo, exagerando, despreciando, gritando… Y la finalidad pretendida: “determinar la convicción, mover a la piedad, deponer el enojo o incitar a la concordia”, se quedan sin cumplir.

La diferencia entre vencer o convencer, son algunas de las claves de la comunicación eficaz.

Es necesario pensar primero, la finalidad real de la comunicación.

Definir el objetivo de la comunicación, requiere serenidad. Si estas alterado, es porque tu ego reclama protagonismo, se siente herido, quiere tener la razón. Esto te impide ver con claridad cual es el objetivo de tu comunicación. Relájate: sal, vete a correr, de compras, al cine. Cuando vuelvas, tu ego habrá perdido su influencia sobre ti. Verás de otra forma las razones alegadas. Tus argumentos serenos cobrarán vida, llenándose de rigor y de elocuencia. Sabrás entrelazar los hechos, verás la importancia de las normas, el error del juez, la interpretación sesgada del contrario. Ahora puedes empezar a pensar, a tomar tus notas, a confeccionar el mapa mental de tus ideas.

Con el ánimo sereno, ubica tu comunicación en el conjunto del asunto y valora su necesidad y conveniencia.

Un asunto profesional tiene un objetivo primordial: La defensa concreta de unos intereses de tu cliente: lograr una pretensión clara, concreta y definida.

A lo largo de la vida del asunto hay muchas pequeñas batallas. Desde cambiar una cita varias veces, porque el compañero contrario tiene la agenda apretada, y a ti no te da la gana, por que sientes envidia de su mucho trabajo, o diversos incidentes y recursos intermedios que, realmente, no resuelven nada. Por eso antes de escribir, trata de ubicar tu escrito en el conjunto del asunto para valorar su importancia. Analiza los beneficios y los perjuicios. Repasa tu estrategia procesal.

Una vez tengas clara la finalidad y conveniencia de tu comunicación, prepara un esquema mental o mapa de tus ideas, para luego desarrollarlas. Haz una lista de tus argumentos. A mi me ayuda mucho usar una pizarra, para pensar.

elección del destinatarioDefine quién es el verdadero destinatario de tu mensaje.

Saber quién es el destinatario de tu comunicación es muy importante. A veces, más importante que tus argumentos.

En el mundo de la administración de justicia hay muchos intervinientes: desde el juez que termina poniendo la sentencia, hasta el funcionario que lleva el expediente, pasando por el o la secretaria que “dirige” el trámite del procedimiento. Esto es conocido y evidente. Lo que no es tan conocido ni evidente, es como se comunican entre ellos y quién es el autor material de las resoluciones que a ti te notifican. Entre otras razones, por que cada juzgado lo hace de forma diferente.

Hay juzgados donde la secretaria o secretario es quien “minuta” los trámites: dícese de un post-it amarillo que pega en la tapa del asunto con ciertas instrucciones, (denegándote normalmente lo que has pedido), mediante unos garabatos del tipo: “trsldo a otr prte y al otrosí otro no”. Jeroglífico que el funcionario traducirá en alguno de los formularios o plantillas que disponen los ordenadores de la administración de justicia y que se convierte en la resolución que finalmente tendrás que recurrir.

Hay otros juzgados que funcionan al revés, es decir, quien “minuta” es el funcionario y se lo pasa a la secretaria o secretario para que le dé su visto bueno. Esto sucede con funcionarios más veteranos, en los que el secretario o secretaria suele confiar. Incluso muchas veces proveen y acuerdan los funcionarios directamente y lo pasan a la firma sin más. Esto es mucho más frecuente de lo que te imaginas.

También hay juzgados “embudo”, en los que todo pasa por el Juez. Si este es eficaz, funcionan bien. Si, por el contrario, su Señoría llega a las 10 y a las 13 ya se ha ido, funciona mal. Muy mal.

Y como sé yo, cuál es mi caso: Búscate una buena procuradora. Uso el femenino por dos razones: una, porque esta profesión que, cuando yo empecé a ejercer estaba vetada a las mujeres, no sé muy bien porqué, hoy la ejercen en un 80% las mujeres. Y en segundo lugar porque, en lo que se refiere a esta función concreta, la mujer tiene mucha más empatía que el hombre y llega a conocer mucho mejor esos detalles.

En muchas ocasiones una buena gestión del procurador, evita tener que recurrir una resolución equivocada, “promoviendo” la rectificación “de oficio”.

InteligenciaEmocionalV3º. La inteligencia emocional en el razonamiento.

Los dos pasos anteriores, definir la finalidad de la comunicación y su destinatario, hay que analizarlos bajo el prisma de la inteligencia emocional. Lograr el objetivo que pretendemos, depende en gran medida de la empatía de nuestra comunicación. Si somos capaces de analizar cuál es el estado emocional de la persona a la que tenemos que convencer (en esencia eso es la empatía) y cual será su reacción ante nuestros argumentos, nos resultará mucho más sencillo emplear la forma más eficaz para convencerlo.

A veces, tenemos la razón. Toda la razón. Tenemos tanta razón, que nuestro ego se envanece, se hincha y se engorda como una morcilla y nuestros dedos van directos a las teclas del ordenador y lo primero que hacen es BLOQUEAR LAS MAYUSCULAS Y LO SEGUNDO PONER LAS LETRAS EN NEGRITA, y después escupimos nuestros argumentos, rugiendo que son unos burros, ignorantes que lo pone la ley…. QUE TENGO RAZÓN!!!!

Si quien tiene que rectificar un error, recibe una riña, antes que darnos la razón, se defenderá. También buscará tener la razón, justificar su proceder, salir ganador de la batalla que TÚ, has iniciado con tus formas. Te costará mucho más lograr el cambio si riñes, porque la riña va directa al ego del reñido para ofenderle. La riña no quiere convencer, solo quiere vencer.

Si obras con inteligencia y sin pasión, cuando tengas la razón y quieras lograr que alguien rectifique su error, bríndale tú el argumento, allánale el camino:  La resolución acuerda… cuando el artículo … determina… . Este error, comprensible, por cuanto…., debe ser rectificado y por ello…”

Cuando brindas argumentos para el cambio, además de dar razón a tu argumento, allanas el camino a tu razón.

GRITANDO AL ORDENADOR4º. La forma adecuada en el argumento.

La elocuencia se lleva mal con su “prima” grandilocuencia. Entre otras razones porque es gorda y lo hincha todo de forma exagerada, da rodeos innecesarios, nunca va al grano, se pavonea en las formas sin decir claramente lo que quiere.

Me han dicho que una vez grandilocuencia, llegó a escribir un libro sin decir nada. ¡Capaz será! Es una engreída que no llegará nunca a ser nada.

La elocuencia es modesta por su eficacia. Solo busca su objetivo.

Si quieres evitar que en tus escritos y alocuciones surja grandilocuencia sin ser invitada, ten presente estas normas:

Nunca empieces una frase con un gerundio: retuerce toda la oración.

P.ej. “Comiendo estábamos en el salón, cuando llamaron a la puerta”.

En lugar de: “Estábamos comiendo en el salón, cuando llamaron a la puerta.

El comienzo de la frase con un gerundio, es una forma de llenar de grandilocuencia innecesaria la oración, dando exceso de protagonismo a la acción “Comiendo”, cuando lo importante es lo que sucede después: que llamaron a la puerta.

La devoción por el gerundio, en el lenguaje jurídico, tiene sus raíces en el antiguo artículo 372 de la Ley de enjuiciamiento civil de 1.881, que imponía a los jueces, la fórmula sacramental para redactar sus sentencias: En párrafos separados, que principiarán con la palabra «resultando», se consignarán con claridad, y con la concisión posible, las pretensiones de las partes…También en párrafos separados, que principiarán con la palabra «considerando», se apreciarán los puntos de derecho fijados por las partes…”,

Los abogados en particular y los juristas en general, tenemos devoción por lo rimbombante y por los formulismos de todo tipo. Aunque no sepamos para que sirven, ni cual es su sentido. Piensa cuantas veces escribes al día, en el encabezado de tus escritos, y como mejor proceda en derecho…”

 ¿No se supone que eres tú, el abogado? ¿Cómo es que no sabes cual es la forma en que debe proceder en derecho?

Confiarías en un médico que en su receta prescribiera: “Tómese lo que mejor le convenga para la curación del paciente”. Si tú eres el profesional, debes saber como debe proceder en derecho.

Evita las oraciones subordinadas largas: Desconectan el sentido de la oración principal y complican la comprensión de tu argumento. Evita también, las oraciones subordinadas, dentro de otra subordinada:

“El acusado que era conocedor de que la victima estaba sola en su casa y que su marido, de quien se estaba divorciando, se había marchado de viaje, entró en la casa y la violó”.

Al final no sabes, si quien entró en la casa fue la víctima, el acusado, el marido de la victima que regresó del viaje, o un vecino que pasaba por allí.

Cuando tengas que expresar varias ideas, usa el punto y seguido y comienza con una nueva oración.

“El acusado sabía que la víctima estaba sola. Su marido, de quien se estaba divorciando, había salido de viaje. El acusado, aprovechando esta circunstancia, entró en la casa y a violó.

La inspiración requiere trabajo, pero si logras disfrutar con tu trabajo, la inspiración surge sin esfuerzo. La ilusión lo impregna todo. También la razón de tu argumento.

Primeras conclusiones de LEGAL FORUM:

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Mis primeras conclusiones del Congreso Legal Forum.

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Me ha resultado bastante interesante. El Formato de mesa redonda, para tratar los distintos temas, ha resultado más atractivo que el habitual de ponencias y el precio de 30 € por asistir online,  me ha parecido muy aceptable.
Destacaría la mesa redonda El Marketing como herramienta de desarrollo de negocio y en concreto la intervención de Laura Canudas, Directora de Marketing y BD de Cuatrecasas, Gonçalves Pereira.

A modo de resumen, diré que casi todos los ponentes han incidido en los siguientes puntos:

• La función del abogado va a cambiar radicalmente en los próximos 5 ó 10 años de forma muy importante.
• Se plantea la función del abogado más como generador de negocio que como gestor de pleitos.
• Respecto de los honorarios, el mercado apuesta por la tarifa fija. Y por compartir el riesgo del cliente. (un % sobre el resultado).
• Las redes sociales y la marca personal son las claves del futuro.

• Respecto de las cualidades del abogado del futuro:

o Ser un buen Gestor de conocimiento, más que  tener muchos conocimientos.
o Importantes conocimientos de informática y redes sociales.
o Conocimientos de Marketing
o Gestión o cultura de la eficiencia. Se busca el resultado.
o El abogado debe conocer al cliente. Empatizar con el cliente.

• FLEXIBILIDAD EN EL TRABAJO.

– Se produce por:

  • Por los cambios sociales y la evolución del mercado.
  • Por los cambios en las prioridades y características de los clientes.
  • Cambios en las Familias.
    • La previsión de vida de un recién nacido en 2014 es de más de cien años.

– Cambios en la retribución del abogado:

Se prima al pago por proyecto más que un sueldo.

– La conciliación Laboral y Familiar,( trabajar desde casa) se convertirá en algo muy común.

Puntos a favor:
o Requiere más competencia del candidato.
o Requiere capacidad de generar confianza.
o Cumplimiento de los objetivos desde casa.
o Reduce el Estrés
o Ahorra costes de empresa.
En contra:
o En muchos clientes y  grandes despachos de abogados, sigue pesando  la apariencia: la necesidad presencial es sinónimo de gran empresa “empresa con mucha gente”.
o Requiere un cambio en la valoración de la relación laboral basada en la CONFIANZA y para la  que el empresario Español no está preparado.
o Cuesta delegar en quienes apuestan más por la familia que por la empresa.

– Cambios en la gestión del talento:

o No se busca tanto el conocimiento, como la gestión del conocimiento.

  • El conocimiento del abogado se le supone, además se requiere que conozca la empresa del cliente  que le ayude a crecer.

o El nuevo letrado debe ser capaz de generar confianza.

  •  Menor relación entre el manager y su equipo. 
  • Más Flexibilidad en la gestión del trabajo.

 

Los ponentes insistieron en la nueva cultura del valor

Dar más por menos.

Innovación: ¿Que podemos ofrecer al cliente que no den los demás?
Crear nuevos procesos para hacer lo de siempre de forma diferente, mas atractiva y ágil.
La comunicación ágil con el cliente, por medios telemáticos, generara el cambio en el asesoramiento permanente.
Valor
No es el conocimiento lo que se busca,  los clientes lo suponen en el perfil del nuevo abogado. Los clientes buscan más la eficacia, la honestidad y que le ayuden a crecer en su negocio.

Focalizar

Hay que plantearse ¿para quién es el valor que queremos dar?

Definir a quien vamos a prestar el servicio y con quien vamos a compartir nuestro conocimiento.

Analizar al cliente, antes de prestar el servicio, para lograr que nuestro asesoramiento sea más eficaz y diferente.

Para promover al cliente y ayudarle a crecer y hacer negocio hay que generar confianza en el cliente.

Los grandes despachos han salido a Latinoamérica. Antes que a Asia,

Buscan socios locales.
Expertos en el derecho local.
Casi todos reconocen que el networking es una tarea pendiente.

 

Es un momento maravilloso para empezar de nuevo.

El despacho en casa del abogado: LA INFORMÁTICA Y LAS COMUNICACIONES.

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LA INFORMÁTICA

woman working with a babyUna de las ventajas de trabajar en casa, es que puedes hacerlo más cómodamente y en distintos lugares de la casa. Aunque lo correcto sea trabajar en la habitación destinada a despacho, habrá momentos en los que necesites estar en otra habitación. Por eso creo que la mejor opción para el Ordenador es un buen portátil: te permitirá llevarlo al juzgado al salón o a la cocina, pero procura proteger el acceso con contraseña, guardarás datos confidenciales que debes proteger.

Acostúmbrate a trabajar desde el programa de gestión de despacho. Anotar cada llamada o gestión en el Juzgado, reunión con compañero contrario etc., te permitirán con un simple clic, saber el tiempo que le has dedicado a cada asunto, lo que te permitirá valorar mejor tus honorarios. Y sobre todo es una forma profesional e irrefutable de hacer ver al cliente todo lo que has trabajado en su asunto. Aunque luego no cobres cada llamada o salida, poder reflejar automáticamente, cada gestión o llamada, da elocuencia a tu esfuerzo y respalda tu profesionalidad.

En tu casa es fundamental una red Wi-Fi, de forma que puedas tener conexión inalámbrica a internet en cualquier parte de la casa. Sobre todo si almacenas tus datos en la nube. Pero es muy importante que limites el acceso con contraseña, si no quieres que los vecinos usen tu red y puedan meterse en tu ordenador.

Usa la agenda de tu móvil y aprende a manejarla y vincularla con tu programa de gestión de despacho.

LAS COMUNICACIONES:

EL BUZON DE VOZ Y EL CONSTESTADOR AUTOMÁTICO:

Ambos son herramientas muy útiles para tener el despacho en casa.

El mensaje: Corto y sin definir horarios.

Piensa: ¿qué finalidad tiene el mensaje de un contestador?

1º.- Avisar que no puedes atender, a quién llama.

2º Ofrecer una alternativa de comunicación: Gravar un mensaje, informar de otros medios de comunicar: dar un mail u otro teléfono. Etc.

 Si llamas a una empresa y salta el contestador en el horario que la grabación dice que te atienden, te pones de mal humor.

Por eso te propongo que te escribas el texto primero y lo leas varias veces, en voz alta, o le pidas a alguien que lo lea por ti.

El texto del mensaje podría ser:

Contestador de tu nombre y primer apellido, abogada, o abogado, en este momento no puedo atenderle, deje su nombre, número de teléfono y motivo de la llamada y en breve atenderemos su llamada o, si lo prefiere, mande un mail a la dirección ……. Gracias.

La gestión de los mensajes: Primero escúchalos todos y anota persona teléfono y motivo. Después, contéstalos por el orden de urgencia y prioridad que te parezca, pero no dejes de contestar cada llamada.

El uso del contestador. Aunque  la mayoría de los teléfonos fijos o móviles,  permiten hoy en día saber el número, incluso el nombre de quién llama, el buzón de voz o el contestador,  permiten escuchar los mensajes recibidos cuando no puedes atender al teléfono. Por eso debes decidir en qué ocasiones no puedes atender el teléfono.

Si por la tarde pones el contestador de 4,30 a 7 por que estas con tus hijos, procura hacer un hueco para escuchar los mensajes y contestar los más urgentes.

Si tu hijo llora, no cojas el teléfono, ni el fijo ni el móvil, salvo que sea alguien de la familia o de confianza y no tengas problema en contestar con el llanto de fondo,  es preferible que pongas el contestador.

Me dirás que puede ser algo urgente.

Piensa un momento que pasaría si estás en Sala, haciendo un juicio y te suena el móvil con esa misma llamada. Seguro que no lo coges. Pues tu hijo es mucho más importante que el juez que el juicio y que  los clientes. Además, quien te escuche al otro lado del teléfono, con el niño llorando de fondo, sabe que no puedes atenderle correctamente. Hablar por teléfono con tu hijo llorando o gritando, mezcla tu trabajo con tu vida. NO LO HAGAS. Resta profesionalidad a tu trabajo y lo que es peor, desatiendes a tu hijo.

 

ARGUMENTACIÓN JURÍDICA: ¿VENCER O CONVENCER?

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RIÑENDO La Argumentación desde el ego o argumentación inconsciente:

Cuando el abogado asume la gestión del problema ajeno, debe hacerlo desde la objetividad y desde la imparcialidad pero sobre todo, debe hacerlo desde la libertad. Sin embargo, los abogados actuamos con demasiada frecuencia desde la atadura de los sentimientos, contagiados por “La vinculación emocional con el problema ajeno.

La argumentación desde el ego.

¿Que sientes cuando alguien te riñe?

¿Esa riña te resulta agradable?

¿Te motiva la regañina a cambiar tu conducta hacia el planteamiento de quién te riñe, o te pone a la defensiva, manteniéndote en tus argumentos?

Estas son algunas de las preguntas que debes hacerte a la hora de argumentar.

La riña

La riña es una forma de argumentar que proviene desde el ego del que riñe y la impregna con una forma agresiva, hiriente que pretende derribar contundentemente al reñido. La riña quiere vencer, no convencer.

A veces el ego es tan fuerte que nos lleva a emplear unas formas tan agresivas en la comunicación que, teniendo toda la razón, se desvanece totalmente por lo brutal de las maneras empleadas.

En otras muchas ocasiones, sin llegar a estos extremos, razonamos riñendo. Nos dejamos llevar por el ego que hace prevalecer el: “YO TENGO LA RAZÓN”, por encima de la razón misma.

Estas son algunas de las consecuencias de argumentar desde el ego:

–       Se altera la serenidad del argumento que pierde eficacia en su planteamiento.

–       No se puede convencer desde la riña: el ego del reñido, se defiende del ego del reñidor.

–       La defensa del ego se convierten en protagonista del debate.

–       El argumento y la razón pasan a segundo plano: Es más importante tener la razón que la razón misma.

–       Se pierde la finalidad de nuestra de comunicación: Convencer y lograr que el destinatario cambie de parecer y acepte nuestro argumento.

–       El razonamiento eficaz, es el que obtiene resultados: convenciendo.

–       Mediante la riña, aun teniendo toda la razón, se hiere a quien debe rectificar y al sentirse herido hará todo lo posible por no dar su brazo a torcer, buscando cualquier argumento que pueda usar en contra de quien le riñe.

–       Las formas del razonamiento y de la argumentación, deben excluir el sentimiento herido de nuestro ego:

El manjar más exquisito, pierde todo sabor cuando se sirve demasiado caliente.

–       Enfriar los argumentos con el descanso, templa la razón como el acero.

Conclusión: el ego del abogado no puede formar parte del argumento jurídico, como la mota en el cristal, no forma parte del paisaje que trasluce.

Técnicas para enfriar el ego y hacer la argumentación eficaz

Sucede en muchas ocasiones, a quienes profesionalmente acudimos al juzgado que las resoluciones judiciales nos enervan.

El desprecio a tu persona y tus argumentos, la ignorancia repetida de la ley y del proceso, el corta-pega desordenado sin atender a los hechos. Todo esto convierte a la justicia en una maquina de iniquidad que te enciende y desespera.

Por eso debes evitar que, cuando razones un escrito o prepares un informe oral, tus argumentos pasen por la vinculación emocional y surjan desde la parte herida de tu ego.

Cierto es que en el discurso oral, la emoción y la pasión, son formas de enganchar al auditorio. Un discurso encendido y cargado de razón convence mucho más que el apagado y frio. Pero ese proceder “experto”, debe ser también fruto de una serena y eficaz preparación:

Una vez elaborados los motivos, argumentadas las razones y enumerado el orden de su exposición, viene la puesta en escena. Y en ella entra de lleno la pasión, el impostar encendido que desgrana como puños la parte esencial de tu alegato. Pero en el laboratorio, mientras preparas y buscas en tu mesa del despacho la esencia de tus argumentos, la razón ha de estar bien fría. Por ello te recomiendo que sigas estas simples reglas:

1º) Pensar para poder escribir, en lugar de escribir para pensar.

Tenemos al costumbre los abogados, de escribir para pensar. Eso sucede porque no nos han enseñado a pensar.

En la universidad, no hay ninguna asignatura que enseñe a pensar a los alumnos. En muy pocos Colegios enseñan a pensar. Ni tampoco nos han enseñado como funciona la mente para producir nuestros pensamientos. Por eso forzamos ese proceso de pensar, de argumentar, mediante la escritura, en lugar de pensar primero lo que vamos a escribir.

2º) El esquema de ideas.

Cuando tengas que razonar una cuestión jurídica te propongo que utilices el esquema de ideas. No solo te ayudará a enfriar los razonamientos, también te ayudará a ser mucho más conciso en tus argumentos y obtendrás un planteamiento global del problema que gana en efectividad.

Yo utilizo una pizarra de “vileda” que permiten borrar y escribir de nuevo, para hacer el esquema. También puedes utilizar una hoja de papel.

En un lado pon los hechos a rebatir, frente a ellos, los hechos y artículos o preceptos que contraponen, a tu favor, los hechos a rebatir.

En una tercera columna resume el argumento a utilizar para enlazar las dos columnas anteriores, a tu favor.

Es muy útil buscar los argumentos empleados por la jurisprudencia y la doctrina y trasladarlos a los hechos concretos de tu caso, probados a través de la prueba: esa es la esencia de unas buenas conclusiones.

3º) Analiza quién es el verdadero destinatario de tu escrito:

Muchas veces olvidamos quién es el destinatario de nuestro escrito y a quién tenemos que convencer. Muchas veces olvidamos que quien ha redactado la Diligencia de Ordenación, no ha sido el secretario judicial, sino el funcionario judicial. Quien, a su vez, se la ha pasado a la firma al secretario, junto con muchas más que la ha firmado sin leer.

Muchas veces olvidamos que en casos evidentes, en errores claros y notorios, un buen procurador, conocedor del funcionario y del entresijo judicial, puede lograr una rectificación de oficio sin tener que recurrir.

4º) Piensa cuál es la finalidad de tu comunicación:

Antes de empezar a pensar en las ideas que vas a plantear y en como las vas a argumentar, piensa para qué las vas a plantear. Que fin persigue tu escrito o tu alegato. Cuál es el verdadero objetivo de esa comunicación oral o escrita.

En muchas ocasiones, ante una sentencia desfavorable, nos arrojamos a solicitar una aclaración de sentencia que va a permitir argumentar a la sala lo omitido en la sentencia, privándonos así, de un magnifico motivo de recurso de apelación o casación que de no haber pedido la aclaración, podríamos haber planteado en el recurso.

Por eso antes de empezar a escribir:

1)   Piensa la finalidad de tu comunicación: Que pretendes lograr con ella. Analiza si es, o no, conveniente hacerla, el momento y la estrategia procesal.

2)   Enumerar lo que hay que rebatir.

3)   Enumerar los hechos y fundamentos que te dan la razón a tus argumentos.

4)   Argumentar. Plantea de forma escueta tus razones y argumentos, relaciónalos entre sí, mira los argumentos empleados por la jurisprudencia aplicable y llévalos a tu caso.

5)   Enumerar el orden de la exposición. (a veces impuesto por la ley procesal 481 LEC, 874 Lecrim, 210,2 LJS, 89 a 92 LJCA.)

6)   Si quieres que tus escritos se lean: se conciso.

7)   Analizar la forma:

  1. Del escrito:

i.     Cuida el modo lingüístico de la exposición,

ii.     Cuida la puntuación y la ortografía,

iii.     Esmérate en la presentación: cuida el tipo de letra, los márgenes, etc.

iv.     NUNCA SE USAN LAS MAYÚSCULAS PARA RESALTAR LO IMPORTANTE, PUES ES COMO GRITAR POR ESCRITO. (La razón del argumento no crece con el tamaño de la letra).

v.     Escribir un párrafo todo en negrita y subrayado, para resaltar el texto, es una forma de emborronarlo todo, pero no de resaltar lo importante. Su abuso cansa, afea el texto y deja de cumplir su misión: resaltar.

2.-Del informe oral:

i.     Captar la atención al principio es necesario: una anécdota aplicable al caso, un ejemplo divertido, harán que te presten atención desde el inicio.

ii.     Lo importante al principio y al final: Dos veces.

iii.     Enunciar los puntos de tu alegato al inicio, a modo de esquema en los informes largos, hará que te sigan mejor.

iv.     La imagen en la palabra, llena de luz la razón del argumento.

v.     El ejemplo traslada el argumento a los hechos

vi.     Los valencianos celebramos las cosas tirando una traca. Al final de la traca siempre hay un petardo más gordo: un final elocuente, deja en el aire el eco de tu argumento.

vii.     Nunca anuncies el final, si no vas a cumplirlo. Si dices: “termino”. Termina.

Termino.

ACREDITAR LA COMUNICACIÓN ABOGADO – CLIENTE.

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La comunicación con el cliente del abogado ha de ser ágil y rápida. Pero también requiere, confidencialidad y seguridad.

No debes comunicar por ningún medio que pueda ser leído o interceptado por terceras personas ajenas a tu cliente. (Un comentario en Facebook o redes sociales, por ejemplo, pueden atentar al secreto profesional.)

Esto que parece evidente, puede producirse fácilmente cuando comunicas con el cliente a través de las redes sociales. Evita en estos foros cualquier comentario que puedan revelar ningún tipo de información confidencial.

La comunicación con el cliente por SMS o por Whatsapp, incluso por un mensaje privado de Facebook, también debe hacerse con mucha cautela. Ten presente que todos estos mensajes se acumulan en servidores que almacenan los contenidos de estas conversaciones.

Por eso no te recomiendo que emplees estos sistemas para cuestiones realmente confidenciales, pero puede ser muy útil para avisos y comunicaciones que te permitan mantener informado al cliente de una forma ágil y rápida.

Ahora bien, asegúrate de que este medio es aceptado por tu cliente y que tu aceptas, igualmente, recibir mensajes en tu móvil del cliente  que puede hacer un mal uso de este medio, utilizándolo  a deshora y de manera excesiva, por lo que debes limitarle el uso indicándoselo claramente.

Por ello te recomiendo que en tu hoja de encargo, hagas constar los medios de comunicación que podrán emplearse en la comunicación con tu cliente, indicando la cuenta de correo electrónico y el número de móvil para comunicara a través de mensajes de sms u otra herramienta de mensajería instantánea y las horas y días de la semana en que podrá utilizarse este medio. Reservándote, en todo caso, el derecho a suprimir su uso  en cualquier momento, en que consideres que se hace un mal uso del mismo.

Pero si delimitas claramente su uso,  la inmediatez que logras por estos medios da un gran valor a tu trabajo.

El cliente puede valorar tu eficacia en tiempo real, comprobando personalmente tus gestiones y sus frutos.

Imagina que presentas una conciliación laboral en nombre de tu cliente y la señalan para el día 22 de abril, a las 11,45. Puedes hacer una foto a la citación y mandarla por un mensaje de Sms, o Whatsapp, Télegram, Viber  etc.

 

Acreditar la comunicación.

Ahora bien,  ¿ como acreditas, si se hace necesario, esta comunicación?

Haz una captura de pantalla.

Al hacerlo, haces una foto de la pantalla de tu móvil que se guardará con las demás fotos en tu dispositivo. Cuando sincronices el móvil con tu ordenador, guarda esa foto en el expediente del asunto

¿Como hacer una captura de pantalla? Apretando a la vez el botón superior (de apagado) y el botón Home, en los teléfonos Iphone.

2captura pantallaPara la captura de imagen de otros móviles de android, puedes consultar múltiples páginas en google. Aquí te pongo el enlace de algún tutorial que lo explica en diversos modelos.

http://electronica.practicopedia.lainformacion.com/android/como-hacer-capturas-de-pantalla-con-tu-telefono-android-19027

 

De este modo, tendrás una imagen  en el expediente que te permite acreditar el envío por este medio, de la citación al cliente, pudiendo recordárselo la víspera, reenviando la imagen o, incluso, la captura de pantalla en la que consta que recibió anteriormente la citación.

CHAT DE Whatsapp comunicando fecha Smac a cliente

Este es un medio sencillo, aunque ni es el único, ni probablemente el mejor, pero te permite controlar tus comunicaciones con el cliente.